Cuando seamos ejemplo de nuevo
Quizá no lo recuerdes, pero Perú es una de las cunas de la civilización del mundo. Las antiguas sociedades peruanas crearon diferentes tipos de cultura, y estas, con los años, se fueron extendiendo a otras regiones de América.
Quizá recuerdes con más facilidad que en la Edad Moderna nos conquistaron, nos sometieron y que tuvimos necesidad de ayuda extranjera para poder liberarnos de aquel dominio extranjero. Es una época más cercana a nuestros días.
Y quizá recuerdes con más facilidad todavía que, desde nuestra independencia, la historia de Perú se ha visto tristemente opacada por una insana costumbre de gobernar para unos pocos, robarse todo lo posible de las arcas del gobierno, dejando a la gente con lo mínimo indispensable para que no puedan decir que no se hace nada, para «cumplir».
Y, ante lo anterior, quizá pienses, como tantos peruanos, que todo fuera de Perú es y está mejor, y que estamos condenados a seguir siendo un país mendigo sentado en un banco de oro.
Pero yo pienso que es momento de sacudirnos de ese menoscabo. Perú siempre fue ejemplo, y puede volverlo a ser.
Eso no es lo que me preocupa.
Lo que me preocupa es que los peruanos sigamos sin darnos cuenta de eso, y continuemos buscando imitar ejemplos ajenos para tomar nuestras decisiones.
En realidad, yo quisiera ver lo contrario. Quiero ver que Perú vuelva a ser el país ejemplo que otras sociedades imiten. ¿Por qué? Porque Perú es el país distinto que lo tiene todo. Lo que falta es reaprender a usarlo bien.