Falta invertir en cultura

Gracias a que una amiga me invitó a un evento cultural, esta semana pude ver lo importante que es invertir en cultura... en nuestra cultura.

La cultura puede dar trabajo a muchas personas, puede traer dinero a un país. A veces, incluso, ha sido capaz de cambiar sociedades enteras, incluyendo la peruana. No solo es teoría. Recuerda que en sus clases de historia te contaron que la música fue una de las tantas maneras que se usaron en el virreinato para transmitir los ideales de independencia entre peruanos.

Pero no nos quedemos solo con la historia y veamos dos ejemplos concretos:

Organizar un concierto, sea quien sea el artista, da trabajo a los dueños del recinto donde se realizará, a quienes venden las entradas, a quienes pondrán el equipo de sonido, a quienes pondrán el escenario y las luces, a quienes venderán los recuerdos del concierto dentro y fuera del estadio, a quienes velarán por la seguridad, a quienes venderán los sándwiches y las bebidas una vez que estés dentro y a quienes limpiarán todo una vez que el evento termine.

Y todo ese movimiento económico se da gracias a la creatividad de uno o varios artistas.

Del mismo modo, las estadísticas en Wikipedia afirman que la saga de películas de Harry Potter originó ingresos por 7 723 431 572 (siete mil setecientos veintitrés millones cuatrocientos treinta y un mil quinientos setenta y dos dólares estadounidenses) a nivel mundial y solo contando el dinero que ingresó en los cines. Cifra que no se hubiese generado nunca si alguien hubiera acallado la imaginación de una escritora.

Así, cuando hablo de invertir en cultura, no estoy pidiendo la creación de nuevos museos o una nueva oficina en un ministerio. No. Necesitamos las otras inversiones: la educativa, la editorial, las bibliotecas, las academias de música y danza, los estudios serios de grabación de discos, las giras de exposiciones... esas son las que generan artistas.

Mientras llegan, sería bueno pensar un poco en la posibilidad de traer más cultura a la sociedad peruana. Empieza por apagar el televisor un rato y abrir un buen libro. Nos va a servir a todos.

Hasta la próxima.