Lo que no notaste de ese anuncio

Para personas normales, como tú y como yo, el año es solo un gran grupo de días sobre el cual vamos avanzando, uno por uno, haciendo nuestras cosas. Para las empresas, en cambio, el año es un conjunto de días que ofrece muchas oportunidades de conseguir ventas.

¿Y cómo se consiguen ventas? Anunciando. Las empresas se apoyan en la publicidad para darse a conocer y para provocarte el deseo de que te compres lo que venden. Llenan los medios de fechas especiales, ofertas, promociones, remates, «ventas finales» u otros. Los has visto muchas veces. Sabes bien de lo que estoy hablando.

Pero hay algo que no notaste acerca de toda la publicidad que ves o escuchas a diario: que está totalmente alejada de la realidad. Los autos a la venta aparecen en calles sin tráfico; los aparatos que te ofrecen aparecen en cocinas tan espaciosas como impecables; la comida que te muestran se ve simplemente perfecta. Hay toda una industria detrás trabajando para que luzca así.

Y tú ya estás sacando la billetera…

Antes de que sigas, escúchame (bueno, léeme). No sé si el crecimiento macroeconómico del Perú te haya traído buena fortuna, pero Perú está lejísimos de ser la sociedad agradable donde todos son felices y la pasan bien. Tenemos muchas carencias económicas y sociales, y no necesitamos agregar a todo eso el seguir convirtiéndonos en una sociedad consumista.

Si tu trabajo te permite vivir bien y ahorrar dinero, para un rato antes de sacarlo de tu billetera o monedero. No todo lo que brilla es oro, y entre todo lo que brilla, la publicidad es definitivamente lo menos cercano al oro que hay.

Mejor siéntate un rato a pensar en qué es lo que realmente necesitas. Haz una lista (o varias, si deseas) y concéntrate en adquirir esas cosas primero. Te sentirás más tranquilo y feliz así, aunque no tengas una vida de lujo.

Esta página utiliza cookies, pero tranquilo que no te espío.