Se pueden mejorar los tours en el Perú
Perú es un país con mucho potencial turístico. No solo por las impresionantes ruinas incaicas o los trazos barrocos, renacentistas y churriguerescos de la arquitectura virreinal, sino también por los paisajes, la gastronomía y las divertidas actividades que podemos realizar aquí.
Muchos lugares tienen ya circuitos turísticos organizados —y es bueno—; pero cuando no hay una organización a un nivel más grande (municipal, mínimo), entonces algunas cosas se escapan de control y pueden resultar incómodas para el visitante.
Dos ejemplos:
En las dunas de la Huacachina, en Ica, tenemos no solo una vista hermosa sino también el equivalente natural a una montaña rusa de parque de diversiones. Existen ya algunos pequeños negocios que te dan un emocionante paseo por ellas, y una caseta que recauda un impuesto antes de ingresar. Hasta ahí todo parece estar debidamente ordenado, excepto por un detalle: durante el recorrido que hacen los tubulares pueden observarse muchas botellas de plástico tiradas en el suelo, dando mal aspecto a todo el lugar.
Pregunto públicamente: ¿No puede el municipio emitir una ordenanza que prohíba llevar botellas de plástico a las dunas? ¿Y no puede organizarse una limpieza periódica de las mismas? Para tener una mejor experiencia turística en la zona, debería planearse un buen mantenimiento de todas las zonas consideradas turísticas y culturales; no solo en Ica sino en todo el país en general.
Y algo similar ocurre con los tours que ya vienen prediseñados por una agencia de viajes. Subimos al bus. Nos llevan a la primera parada y nos explican brevemente por qué nos trajeron, qué estamos viendo y cuál es la importancia de este lugar en la historia del lugar donde estamos parados. Me parece genial. ¿Pero hay alguna necesidad de decirle al turista que tiene tres o cuatro minutos para disfrutar el lugar y tomar fotos, para poder ir rápidamente al siguiente punto del recorrido? No. Al apurar las cosas, la sensación que le estamos dando al visitante (o, si prefieres, al cliente) es que mis horarios son más importantes que tu experiencia; y cuando alguien percibe esto es inevitable sentir esa incómoda sensación de que están usándote para sacar dinero en lugar de atendiéndote para que puedas conocer los puntos más interesantes de la ciudad.
Para tener un mejor turismo en el país, hay que ocuparse un poco más de estos detalles. Los profesionales en turismo quizá vean Yanahuara, en Arequipa, todos los días, pero es posible que el turista nunca más lo vuelva a ver. Y eso merece consideración, tiempo y respeto.
Especialmente, si nos detenemos a pensar que será más fácil tener un Perú mejor si tratamos a nuestros visitantes con inteligencia.