¿Quién paga tu sueldo?
¿Alguna vez has sentido que no te han tratado bien en un establecimiento? Yo sí. A veces me han hecho esperar varios minutos en la mesa de un restaurante para que se acerque el mesero. Hubo ocasiones en las que, forzado a hacer un trámite, tuve que esperar llegar a una ventanilla o a conversar con un empleado para recién enterarme de que el trámite se hacía en otro lugar o necesitaba ciertos requisitos. Alguna vez quise hacer una pregunta a una operadora y me dijeron «un momento, por favor», para luego probar los límites de mi paciencia dejándome esperando durante varios minutos.
¿También te ha pasado? Es probable.
Por eso, hoy le quiero decir algo a todas aquellas personas que trabajan directamente con clientes o usuarios: Sin importar qué tan grande sea la empresa o cuál es la cantidad de dinero que mueve mensualmente, todos los empresarios viven de sus clientes. Es una simple cuestión de matemática: Si no hay clientes, no hay ventas; si no hay ventas, no hay dinero; y si no hay dinero, no hay negocio… ni trabajo.
Y complementaré esto diciendo que es el cliente quien paga los sueldos, no el jefe. Sí, es cierto, cuando toca pagar sueldos es el jefe quien entrega los sobres, los depósitos o los cheques; pero esto lo hace porque es su trabajo hacerlo. Son los clientes quienes, con sus compras, depositaron el dinero que permite pagarte a ti.
Tenlo en cuenta porque cuando una empresa trata bien a sus clientes y hace un buen trabajo para ellos, regresan. Y cuando regresan suficientes veces ya ni buscan otra opción para comprar. Algunos van más allá y se vuelven hinchas de la empresa. La recomiendan. Y como consecuencia de eso y de seguir haciendo las cosas bien, aquellos negocios crecen. Los otros, con frecuencia terminan preguntándose a qué se debe el éxito de su competencia.