A arreglar el barrio

Vivo en un distrito de clase media en la ciudad de Lima. Aquí, la apariencia general es bonita, y las calles se mantienen limpias gracias al esfuerzo de los vecinos y de docenas de barrenderos que deambulan todos los días por las calles.

He trabajado durante meses en un distrito que no era igual de bonito. Las calles tenían basura en el piso, excremento de mascotas en los jardines y pintas en las paredes. La diferencia era clara.

Y este barrio está considerado como peligroso en la ciudad. ¿Será casualidad? Tal vez no.

Hay varios estudios en diferentes lugares del mundo sobre la relación entre la belleza de un barrio y su criminalidad. También varias teorías alrededor de ello. Dos llamaron mi atención.

En uno de ellos, un grupo de investigadores abandonaron dos autos en dos puntos distintos de la ciudad. Uno en un barrio bonito y el otro en un barrio de peor apariencia. Regresaron al cabo de unos pocos días a ver qué había pasado en los autos. En el barrio feo, el auto estaba casi destruido. Tenía los vidrios rotos, ya no tenía radio, había pintas en él y las llantas habían sido intencionalmente desinfladas. En el barrio bonito, el auto estaba intacto, salvo por un poco de polvo acumulado en su superficie.

¿Y qué hicieron? Rompieron un vidrio del auto en el barrio bonito y partieron. Regresaron unos días después, y el auto estaba en las mismas condiciones que el anterior: con más vidrios rotos, sin radio, las llantas en el suelo y con pintas en él.

Interesante, ¿verdad? Pero espera, que hay más.

Otro grupo de investigadores hizo un estudio en barrios con alta y baja criminalidad, y halló una curiosa coincidencia. En los barrios con baja criminalidad, había más interacción entre vecinos; en el otro, no. Las razones pueden ser muchas, pero una de sus teorías es que hay mayor miedo de salir a las calles o de relacionarse con vecinos cuando se sabe de que hay posibilidad de que estos sean delincuentes… lo que, a su vez, aumenta la sensación de inseguridad y alienta la delincuencia.

En los barrios con menos crimen, en cambio, los vecinos se saludaban todos los días, iban a la iglesia y se encontraban en los parques mientras veían a los niños jugar.

Y algo similar ocurría en otro estudio con la acumulación de basura. Mientras más limpio lucía el barrio, más consideración tenían los vecinos por mantenerla; y mientras más sucio lucía el barrio, había menos interés por los vecinos en mantener la limpieza y más basura se acumulaba.

La conclusión llega sola. A pesar de que los estudios realizados no son contundentes, sí parece haber una relación directa entre el cuidado y la belleza de un barrio, y entre la unión entre vecinos, con el crimen.

Dicho esto, ¡a arreglar el barrio, todo el mundo! Para tener un Perú mejor, empecemos en casa. Si tu barrio no luce bien, ponte de acuerdo con los vecinos y hablen con el alcalde para que ponga manos a la obra.

Tú mereces despertar todas las mañanas en un barrio en el que te dé gusto vivir. Quienes te visitan, también.

Hasta la próxima.