Una falta de respeto que se está haciendo cotidiana

Hace algunos años, Lima y algunas otras ciudades del país comenzaron a ver nuevos centros comerciales. En general, son limpios, modernos y ordenados. Da hasta gusto darse una vuelta por ahí. El único gran problema que tienen por ahora es que, dentro de ellos, una falta de respeto comienza a hacerse cotidiana.

¿En qué consiste? Simple: en pedirle a una persona que, «por favor», muestre el recibo de lo que está llevándose antes de salir de una tienda.

Pausemos un momento y analicemos el hecho:

Primero, el cliente entra a la tienda.
Luego pasea, elige algo, va a la caja y lo paga.
Recibe el producto, su comprobante de pago y una bolsa con el producto que compró.
Finalmente, al salir, alguien le pide que «por favor» le demuestre que no se está robando nada, mostrándole su recibo.
Irónicamente, si alguien sale de la tienda sin una bolsa de productos, por lo general no le piden absolutamente nada.

Vamos de nuevo:
Si compras algo, tienes que demostrar en la puerta que has pagado lo que te estás llevando.
Si no compras nada, puedes irte sin mayor problema.

¡Perdón?

Lo que las tiendas de estos centros comerciales están cometiendo es una enorme falta de respeto. Si tú eres un cliente y pagas por las cosas que estás comprando, no tienes ninguna obligación de «demostrarle» al guardia de la puerta que has pagado lo que te estás llevando. En realidad, es exactamente al revés: Si alguien va a acusar de robarte algo, es él quien tiene que demostrar que estás robando.

Tú ciertamente podrías usar tu recibo para defenderte de la acusación si fuera necesario, pero definitivamente no al revés.

En el derecho nacional e internacional existe algo llamado «principio de presunción de inocencia». Está escrita en el artículo 11º de la «Declaración universal de los derechos humanos», y en el artículo 24º de la «Constitución Política del Perú». El personal de las tiendas no puede asumir que tienen derecho de pedirte tu recibo para que tú les demuestres que has pagado lo que te estás llevando, ni aunque te lo pidan por favor.

Te están considerando «ladrón hasta que demuestre lo contrario», y es una falta de respeto.

Para tener un Perú mejor, esto tiene que detenerse.

Hasta la próxima.