Una sugerencia a todas las escuelas

En marzo inicia el año escolar en casi todo el país. También se reinician las clases en la mayoría de centros de estudios superiores. Y una vez más se aprecia cómo las familias invierten cientos de soles en la educación de sus hijos comprándoles los libros, cuadernos y útiles que necesitarán a lo largo del año.

No hay que ser adivino para notar que la inversión es fuerte y que son varios millones de soles los que se transfieren de los bolsillos de los padres a las cajas registradoras de las librerías durante estas semanas. Y estamos en un país donde todavía hay niveles altos de pobreza; y que, por lo tanto, exigir ese gasto podría llegar a ser un sacrificio grande.

Teniendo en cuenta esto, este año quiero dar una sugerencia a todos los padres, docentes y administradores de centros educativos: organicemos bibliotecas. Los libros de este año pueden ser donados al colegio al final de las clases, y pueden ser reusados el siguiente año o semestre por la siguiente generación de alumnos que los vaya a necesitar.

La idea, en realidad, no es nueva. Las bibliotecas han sido siempre parte importante de todas las sociedades humanas desde que el hombre aprendió a escribir. Que la facilidad que nos trajo la invención de la imprenta no sirva de excusa para despreciarlas, dejarlas de lado o exigir a todos los alumnos de todas las escuelas que compren libros nuevos como si los anteriores hubieran quedado inutilizables.

Hasta la próxima.